Una vez acabada la recta final del postgrado, voy a escribir un post que llevaba tiempo deseando poner en mi blog. Se trata de un detalle que observé en la página web de la Agencia Tributaria.
Resulta que llega un usuario estándar como yo, con cero de ganas por buscar información sobre la declaración de la renta de este año y que con sólo pensarlo ya le entra dolor de cabeza. Con mi poca predisposición encuentro fácilmente el enlace en la home que me lleva a la Renta 2009. Y allí dentro empiezo a buscar algún enlace que me lleve a la solicitud del borrador.

primer menú para la declaración de la Renta 2009
En el menú comienzo a leer y encuentro el apartado de información… ¡bien! información es lo que yo necesito porque verdaderamente no sé qué para qué estoy buscando exactamente (de un año para otro las cosas se olvidan). Encuentro “borrador de la declaración de la renta”. Y pincho.

menú de información sobre la declaración
Entro y ojeo los enlaces. Miro alguno como “descripción general” para poder sentirme más seguro (sentir que tengo el control de la situación) antes de dar al fatídico enlace de “solícitud”. Por fin me decido y pincho para encontrarme a continuación lo siguiente:

solicitud de declaración en la información
¡Vaya! Creí que iba a poder hacer ya la solicitud… bueno, no importa, me dice los medios a partir de los cuales puedo hacerlo. ¿O no? Un momento… estoy en Internet, estoy en la web de la Agencia Tributiaria, estoy mirando dónde puedo pedir el borrador y… ¿a dónde me indicas? ¡Si ya estoy en www.agenciatributaria.es!
Moraleja: me dió muchísima rabia y encima me sentí más perdido en Spiderman en un desierto! ¿Qué les habría costado poner un enlace más profundo al formulario en cuestión? Es como si llegase al hospital corriendo con mi mujer dando a luz y en el mostrador le digo al enfermero o enfermera “¿A dónde puedo llevar a mi mujer?” y me responden “¡No se preocupe, llévela al hospital!”.
Son pequeños detalles pero tienes que contar que ese pequeño detalle va a ser luego un bache en el usuario que no está mirando en tu web si le ha tocado un premio sino que está con la fastidiosa declaración.
PD: Por cierto, la solución a todo esto estaba en el menú principal. Debajo de la “información” teníamos la “tramitación” pero mis ojos no llegaron a pasar por ahí. Por tanto, es inevitable que vayamos a dar determinadas cosas por sentado al plantear la usabilidad de una web, pero el usuario puede hacer cosas tan “raras” como dejar de leer toda la información cuando cree que ya ha encontrado la que le conviene.
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